Mirar el film «Bridget Jones: loca por él», es como tomar un buen café, cálido, reconfortante, un abrazo para el alma. Este film resulta ser como el primer rayo de sol de la mañana, como el primer café , una experiencia conocida pero que se ha nutrido de muchos otros días, Un encuentro amoroso con sabores esperados que te hacen recordar, sentir nostalgia, que te permiten ver la vida desde un nuevo comienzo. Un buen café es siempre recordar lo bello de la vida y esta película también te hace pensar en las cosas que realmente valen la pena.
Los años han pasado desde la última vez que vimos a Bridget Jones, que la saga continúe es una preciosa oportunidad para volver a disfrutar de nuestra querida protagonista. Un pequeño milagro cinematográfico.
El filme acepta que el tiempo ha pasado, y por ende, que ciertas personas han ido de la vida de Bridget. Si bien es una comedia romántica, plantea nuevos temas: La muerte se hace presente en la película: muere el padre de nuestra amada Bridget y su esposo, por lo que el film lidia con temas serios y por momentos maneja un tono nostálgico y agridulce, pero en general es un film logra ser divertido, aunque mucho más realista y cotidiano. La nueva Bridget ha atravesado la tragedia de perder a su gran amor, Mark Darcy, dejándola viuda con dos hijos. Lo que no cambia es la esperanza de encontrar el amor . Ahora el desafío es bastante más grande que antes porque -no se trata solo de unos kilos demás- ahora se enfrenta a la madurez, la viudez, la maternidad. Aunque Bridget todavía se mete en situaciones incómodas y pasa por malentendidos, sigue siendo, torpe, divinamente atontada pero ha crecido ahora lo más lindo de Bridget es que es una mamá real.
La maternidad no está nada romantizada en la película y Bridget es una mamá del mundo actual : desarreglada, con el pelo alborotado, que se le quema la comida, que llega tarde. A diferencia de las entregas anteriores, donde el romance era el centro absoluto de la trama, Mad About the Boy se enfoca más en el crecimiento personal de Bridget y en otros tipos de amor, no solo el amor romántico: el amor por los hijos, por el hogar . Aunque hay romance, la película habla más sobre cómo reconstruirse después de la pérdida y sobre la fuerza de volver a abrirse a la vida y sus sorpresas inesperadas. Ya esta película no es para reír a carcajadas, pero sí que deja una sonrisa en el rostro.
Bridget, luego de 4 años sin escribir su diario, toma el coraje para volver a escribir.. Se ha dado cuenta que debe dejar de llorar y volver a brillar, debe hacer el esfuerzo interno por volver a bailar, brincar sobre la cama, cantar y sonreírle a la vida y el amor.
El film tiene frases preciosas como: «En la vida hay recuerdos que nunca nos abandonan pero algunas veces estos recuerdos pueden ser lo único que nos queda» pero sin duda el momento más especial del film es cuando Bridget dice «Las personas hablan de salir adelante como si significara dejar algo atrás, a alguien q amas pero tal es más que de repente puedes vivir al mismo tiempo que todas las cosas que haz perdido y que puedes ser feliz incluso sin ellas.»
Entre las cosas que más me gustaron del film está la dirección de arte, la casa de Bridget es totalmente inesperada. Un hogar, lleno de colores y luz cálida, con muchos toques infantiles , el lugar tiene la belleza de una casa clásica pero llena de vida y el desorden amoroso que traen los hijos. Cada detalle del espacio ha sido pensado armoniosamente para dar vida a la vida cotidiana de nuestro personaje. El cuarto de los niños es particularmente bello: el espacio de la nena: colores pastel y el de el chico un espacio azul de constelaciones y planetas y todo se mezcla en perfecta armonía. Pero el lugar de honor lo tiene la cocina amarilla: llena de vitalidad y cariño. Hay cosas que no cambian: la taza de té vieja, el pijama de pingüinos y el diario color rojo. Pero ahora cuando Bridget, toma café lo hace en un hogar, imperfecto como la vida misma, pero en un hogar.
Celebro está película porque es un buen reencuentro con una querida vieja amiga. La película es noble, te hace reír, llorar, recordar, amar. Tiene un toque de ternura y sensibilidad tan valiosos en tiempos de tanta oscuridad.