Las nuevas fragancias, son el encuentro entre olor a pastel y el aroma de una taza de café, en un frasco de perfume. Como el placer de los domingos por la mañana
El café ha llegado a la perfumería aportando toda su sensualidad, su olor reconfortante, con personalidad, cálido, vigorizante y a la vez es como un abrazo y si se mezcla con los dulces olores de la infancia: vainilla, chocolate, caramelo, crema, miel, azúcar entonces el resultado son perfumes que son un refugio para el alma en tiempos de profunda incertidumbre.
Esta gama de notas olfativas o perfumes gourmands incluyen ademas de notas muy dulces : tortas, panquecas, galletas, magdalenas aromas a pistacho, nueces, pan tostado, avellanas y café. Son ingredientes que se relacionan con la cocina de las madres y abuelas: huelen a hogar, al placer de los domingos por la mañana. Lo que define a un perfume de este tipo es su capacidad para evocar la sensación de saborear o oler algo comestible. Son ingredientes luminosos, que evocan a la niñez y a momentos felices y pueden aportar un shot de felicidad instantánea a tocar tu piel. Son un feliz encuentro entre el bienestar que se siente frente a un aroma cálido y el regreso a la memoria olfativa de dulces momentos del hogar , la paz y el refugio. Nos llevan a un espacio mental seguro donde todo esta bien.
Las fragancias que mas destacan con la comunión entre cafe y flores son el Ristretto Intense Café de Montale que es la unión entre el aroma del café y la esencia de rosas igual que el Café Rose, de Tom Ford que ofrece un perfume profundo, sensual y opulento y el que yo utilizo a diario el Black Opium, de Yves Saint Laurent que es una mezcla de cafe y jazmines y vainilla.
El boom de los olores diferentes, dulces y festivos también ha migrado de las pastelerías al envase de perfume. El celebre pastelero español Jordi Roca, quien es uno de los grandes maestros chocolateros de mundo, ha lanzado una linea de perfumes sus creaciones que evocan a aromas y sabores platos del restaurante El Celler de Can Roca y Casa Cacao.
Los perfumes nacen de la colaboración entre el pastelero con la ayuda del perfumista Agustí Vidal. Algunas e las fragancias son: Núvol de Llimona, una fragancia infantil y cítrica que revive recuerdos de la infancia; Confit, donde predominan las notas de violetas y confituras, y Trinitario, que combina aromas de cacao, café y tostados.
Cada vez me enamoran mas los aromas ultra dulces, a caramelo, galletas, pasteles y es que no solo porque soy mamá y soy el hogar de mi pequeña Nina sino porque » mi casa» esta muy lejos…quizás solo esta en mis recuerdos..